17/05/06

Autorretrato

El hombre expugnable vive a su medida
se llena de vientos de espera,
atrapa milagros con manos abiertas,
nada entre dos aguas cada ocaso límpido,
se levanta al alba y construye tristezas,
tiene hijos, sueña, se infatúa a veces
y luego se acuesta a morir.

Yo lo encuentro a veces al ver al espejo
pálido de olvidos,
el hombre mutable.
Buscando primaveras en su pelo blanco,
confiado de abriles, eterno de búsquedas.

Sin flor ni medida
bucea entre fotos amarilla,
entre navidades que nadie recuerda;
el hombre callado,
el hombre dolido,
el hombre incipiente.

Mi triste alter ego:
yo.

09:05 Anotado en Poesía | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: Poesía

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