10/10/05
Pater nostrum
en sus 69 años
A través de la línea de metal
por la que viajan palabras y promesas sin futuro
llego a mi padre y le encuentro tan callado
tan lleno de recuerdos que brotan de sus ojos,
tan lleno de olvidos que brotan de sus manos.
Y es mi padre una caña sin cortar,
un río que no muestra la ternura
sino se desgañita en medio de casacadas,
y es su dolor de tiempo tan delgado
que a veces se me pierde ante los ojos.
Y quisiera abrazarlo ante lo añejo
de su pelo
y ante lo cosechado de su frente
pero se aleja el barco de la orilla
y mis brazos solo atrapan olas de agua
y viento sin cesar que se me escapa de las manos.
Mi padre tan lejano en la mañana,
tan delgado de sueños y esperanzas,
tan de tierra sembrada y tan dejado
para ser cosechado por el tiempo.
Mi padre, el solitario de los campos
de soledad mordiendo la distancia
con el tiempo dolido
que baja cada día
en las paredes de la casa vieja
en la que se han arjeñado sus miradas.
19:23 Anotado en Poesía | Permalink | Comentarios (1) | Email esto | Tags: Poesía


Comentarios
¡Hermoso, emocionante! Gracias.
Anotado por: Cristal | 11/10/05
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